Libre — The Great Pretender.

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Makareta Brown el Dom Sep 03, 2017 1:13 am

.





01.09.17 § 14:17 § Verde.

La cálida voz de Tony Williams se colaba a sus oídos como agua fresca de manantial. Fluía con sentimiento doloroso y tenía una suavidad que era un puñetazo en las entrañas. Tenía ese 'no-sé-qué' que tanto faltaba en la música actual, y sabía a memorias. Maka movía la cabeza de lado a lado al son de la canción, lento. Movía los labios como cantando para sí misma, como cantando para nadie. Ahí, sentada en el muro exterior de la escuela secundaria de Auckland, veía niños y adolescentes desfilar, haciendo su salida del recinto escolar. Bien uniformados, sonrientes, atolondrados como pichones al revolotear. Se podía sentir la alegría, como una nota que vibraba intensa y desfallecía al consumirse los gritos. La coreana era consciente de las miradas que algunas personas le dedicaban, pensando tal vez que no era educado trepar al muro del plantel educativo y sentarse ahí a esperar. Era gracioso, podía alguien fumar y contaminar el aire de los demás, pero tomar posturas poco acostumbradas era más maleducado. No importaba. Maka no estaba de humor para complacer a gente que no conocía.

Además, su posición tenía una razón de ser, como todo lo que ella hacía. Desde ahí podía examinar con mayor rapidez los rostros de los estudiantes, buscando a aquel al cual no esperaba. En efecto, estaba ahí para espiar a aquel que no quería verla. Él le había dicho que no sería su hermano en adelante, y estaba bien. Maka entendía. Como fuere, la escuela a la cual él asistía era un lugar público y, mientras ella mantuviera su distancia, se sentía libre de ir y venir como se le antojara. ¿Por qué?... Mero masoquismo. No había transcurrido demasiado tiempo desde el día en que abandonó la casa de sus abuelos, así que no era que necesitase ver a su hermano. Simplemente verle le significaba un castigo que sabía que debía asumir. Su búsqueda de atormentarse de alguna manera adoptaba medidas extremas, incluso exponiéndose a que el chico la viera. De cualquier forma, a medida que los minutos avanzaban, vio a su hermano desfilar, saliendo de la escuela acompañado de sus amigos.

Se veía feliz.

«Como no lograste hacerle sentir en años». Ouch. ¿Cómo se siente uno cuando una uña se le entierra entre las vertebras de la espina dorsal? Así se sentía ella en ese momento. Verle así luego de haberle dejado era una bofetada. La alegría de saberle bien se mezclaba con la agonía de no poder acercarse a él. El sentir más noble se contorsionaba con el sentir más egoísta, formando una aleación por demás enfermiza. Y adictiva. Solo le vio alejarse y partir con los otros chicos de su edad, tarareando para sí mientras sus pies se balanceaban en el aire. Los lentes oscuros salvaguardaban sus ojos rasgados, por lo que todo lo que podía ser reconocible para su hermano era su barbilla. Incluso su cabello estaba hecho un revoltijo, lo cual le daba un aspecto bastante desaliñado—. Bien, al menos tienes a dónde volver —musitó al aire, aunque las palabras estuvieran dirigidas para su hermano menor. Por el momento, ella no estaba en las mismas condiciones, aunque llevaba un par de días sopesando la opción de solicitar una habitación en la residencia de la universidad. ¿Dónde más se quedaría, si no? Se hospedaba en un hotel por el momento, pero sus ahorros pronto se acabarían así y no contaba con un empleo. ¿Tal vez debería buscar algo a medio tiempo?

Maka se quedó ahí, sentada por algunos minutos más, hasta que perdió la noción del tiempo. Algunas personas le señalaban, tal vez pensando que era extraño que no hubiera ido a recoger a nadie y que se quedara ahí solo haciendo nada. 'The great pretender' inició en su viejo reproductor mp3 (el mismo que le había acompañado desde la infancia), lo cual le provocó una sonrisa y le hizo cantar para sí. ¡The Platters! Por supuesto, esto pareció llamar la atención de más personas, parecía un cantante callejero, pero en ese momento no le importaba demasiado. Un sentimiento en canción era más importante que lo concreto del pensamiento—. Yes, I'm the great pretender~ Just laughing and gay like a clown. I seem to be what I'm not, you see~ I'm wearing my heart like a crown. Pretending that you're still around... —canturreó por lo bajo, siendo la viva imagen de la despreocupación, hasta que su reproductor cayó de su bolsillo. La coreana ahogó un jadeo de sorpresa, solo quedándose muda con los audífonos engarzados a sus orejas mientras su aparato musical caía cuesta abajo, seguramente directo al piso o a la cabeza de alguien.



Última edición por Makareta Brown el Lun Sep 11, 2017 3:41 am, editado 1 vez


My song of the 50's
My IDXMy Storyline

When you hold my hand...
I understand... the magic that you do...
You're my dream come true.
My one and only you.

Universitarios

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
83

PB :
SoYoung Kang.

Apodo :
Maka.

Nacionalidad :
Surcoreana.

Pareja :
Mi sexy sábana blanca.

Clase social :
Estudiante de Literatura.

Carrera/ocupación :
♪ Oh, yes, I'm the great pretender ♫

Frase corta :
Quien controla a otros es fuerte.

Dato 4 :
Quien se controla a sí mismo, poderoso.

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Kayleigh E. O'Donoghue el Jue Sep 07, 2017 8:06 pm

Asistir a clases e incluso estar en la escuela primaria con los niños no me resulta tan gratificante como antes. ¿Qué ha pasado en medio para que cambie de parecer? El atentado de agosto. Sí, es cierto que yo no estuve presente en el centro comercial ese día, pero sí estuve en la plaza donde el pánico y la incertidumbre se entremezclaron para crear caos entre todos. Incluso hay noches en las que despierto pensando que todavía sigo ahí escuchando esos ruidos ensordecedores. Pero la vida sigue y por mucho que esa movida haya paralizado a la ciudad los días posteriores, cada quien necesitaba seguir adelante por muy desalmado que pudiese llegar a sonar.

Mis horarios en la escuela no son tan ajetreados como los de principio de curso y la maestra que está observando todo desde el extremo del aula 104 es igual o más arisca que la anterior, pero no es que tenga ni voz, ni voto en algo como esto. Sin embargo, lo importante aquí son los pequeños que están cuchicheando en sus asientos. Oh, los niños, ellos levantan el ánimo de cualquiera y quizá por eso vengo hasta aquí a pesar de que este asustada por lo que pueda llegar a pasar. Sumando mi ancrofobia ahora podía anotar el miedo a un atentado también ¿pero quién no? Posiblemente la mayoría de los ciudadanos de Auckland están como yo.

El bullicio del aula va menguando poco a poco cuando los pequeños empiezan a guardar sus cosas dentro de sus mochilas. Aprovecho esos momentos para poder intercambiar un par de palabras con mi superiora para comprobar que todo estuviese bien, pero no. Corrige algunas cosas que pasé por alto y me da algunas indicaciones para que pueda mejorar para la próxima vez. —Lo tendré en cuenta, muchas gracias— digo con una sonrisa pequeña antes de que su ceño fruncido haga que la mueca abandone mi rostro. No me gusta sacar conclusiones precipitadas, pero creo que no le caigo en gracia a esta mujer.

Cuando salgo al exterior suelto un suspiro agotado y me echo a andar con la intención de regresar a Centaurs lo antes posible. Acomodo mejor la correa de mi bolso y me distraigo al oír una melodía que me parece conocida, aunque no puedo distinguir la letra. El grupo de personas que está a unos cuantos pasos de mí me hace acercarme para ver quién está cantando, pero para cuando llego algunos empiezan a disiparse lentamente cuando no hay más canción que escuchar. Me doy cuenta que el silencio reina porque hay un aparato en el suelo que asumo es de la muchacha en el muro. —Oh— murmuro inclinándome para juntar el reproductor mp3. —Se ha partido un poco— doy la mala noticia con una mueca. —Pero quizá no interfiera con el sonido, no lo sé— me estiro con la intención de que ella misma lo inspeccione. Si estuviese en su lugar estaría aterrada y toqueteando todo para hacerlo funcionar una vez más. —¿Y?— pregunto esperando un diagnostico por su parte ansiando que mi hipótesis previa de que podría funcionar sea verdadera. Espero que vuelva a poner los audífonos y saber la verdad. —Por cierto ¿Qué canción estabas cantando?— no quiero quedarme con la duda y si no lo pregunto ahora posiblemente no lo haga después.


Última edición por Kayleigh E. O'Donoghue el Lun Sep 11, 2017 10:50 pm, editado 1 vez



pss:
 
Miembro Centaur

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
436

PB :
Emily Didonato

Apodo :
Kay

Nacionalidad :
Irlandesa

Pareja :
Pareja

Clase social :
Clase media

Carrera/ocupación :
Futura maestra

Frase corta :
Galway Girl

Dato 4 :
Hola, quiero tramas <3

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Makareta Brown el Lun Sep 11, 2017 4:41 am

.






Sus ojos seguían, perdidos, la trayectoria del aparato. Estaba ya fuera de su alcance cuando se percató del hecho, por lo que su reacción podía catalogarse, y con toda razón, como tardía. «Estúpida, tu mp3, idiota», lloriqueó su voz mental, recriminándole haber sido tan lenta. Como fuere, su rostro inexpresivo solo seguía mirando la caída. Ni siquiera notó que las personas que la estaban escuchando segundos atrás se dispersaban. Ni siquiera notó que había dejado de cantar. Era curioso cómo podía haber desarrollado un apego tal a un mero objeto, al punto de dramatizar tanto ese momento. Se obligó a serenar sus emociones, a domarlas. Se dispuso a bajar del muro que ocupaba, desistiendo de ello cuando una chica que parecía tener ojos claros entró en su campo de visión, diciéndole que su reproductor había sufrido daño.

En cualquier situación normal, Maka se habría preguntado quién era ella o se habría presentado, como las reglas de la educación dictaban. No obstante, en esas circunstancias, lo único que hizo fue recibir los dos cuerpos. Gran parte de la cubierta plástica había salido disparada, dejando a la vista esa tableta verde con puntitos dorados y cables que casi nadie entendía para qué servían—. Oh, rayos —murmuró, conectando rápidamente sus audífonos e intentando encender el reproductor. La pantalla se iluminó, pero ella no estaría segura hasta escuchar algo. Hurgó entre las canciones rápidamente, dándole a una reproducir y prestando atención a sus oídos. Sonaba bien. Suspiró, y solo cuando lo hizo se dio cuenta de que había estado tensa y conteniendo la respiración. Sus hombros se relajaron, sintiéndose Maka como un trozo de mantequilla que se derrite en la sartén caliente. Sonrió—. No se oye mal —dio el veredicto, levantando el pulgar de aprobación en dirección a la desconocida.

Diablos, la desconocida.

Lo siento, mi nombre es Makareta. Makareta Brown —se presentó con cierta vergüenza, luego de haber dado tanta prioridad al aparato en lugar de a la chica—. Gracias por recoger esto, por cierto —levantó los trozos de su viejo reproductor, antes de llevarlo a su bolsillo, con todo y audífonos—. Es algo antiguo y digamos que tiene un valor sentimental, así que... casi muero —se rió entonces, aunque fue más un sonido nervioso que otra cosa. Dedicó una mirada a la chica, quitándose las gafas de sol para poder estudiarla. Sí, sus ojos eran claros. Para Maka, como asiática, le seguía siendo fascinante encontrar gente con esos rasgos—. ¿Cómo te llamas? Y, contestando tu pregunta, cantaba 'The great pretender', de The Platters. ¿Los has escuchado? Son los que cantan Only you... can make this world seem right~ Only you... can make the darkness bright~ —cantó una pequeña parte de la canción, porque a veces sucedía que las personas no identificaban una canción por el nombre, pero sí por el ritmo o la letra. A ella misma le había pasado varias veces ya, sobre todo con las más antiguas y las más actuales, por raro que sonara eso.

Con algo de esfuerzo, bajó del muro; usó sus manos para sostenerse y tuvo que soltarse al final, para aterrizar con un pequeño salto. Había sido más difícil subir que bajar, eso seguro. Se limpió el polvo de la ropa, guardando sus gafas en su mochila negra y mudando el reproductor a ese mismo lugar. Más seguro. Volvió a mirar a la chica entonces—. No luces como una estudiante de escuela y nadie te acompaña, como sucedería si hubieras venido a recoger a alguien —apuntó, clarificando lo obvio—. ¿Solo pasabas y me escuchaste? —preguntó con curiosidad.




My song of the 50's
My IDXMy Storyline

When you hold my hand...
I understand... the magic that you do...
You're my dream come true.
My one and only you.

Universitarios

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
83

PB :
SoYoung Kang.

Apodo :
Maka.

Nacionalidad :
Surcoreana.

Pareja :
Mi sexy sábana blanca.

Clase social :
Estudiante de Literatura.

Carrera/ocupación :
♪ Oh, yes, I'm the great pretender ♫

Frase corta :
Quien controla a otros es fuerte.

Dato 4 :
Quien se controla a sí mismo, poderoso.

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Kayleigh E. O'Donoghue el Mar Sep 12, 2017 7:22 pm

Me quedo quieta en mi posición esperando  que mi hipótesis previa acerca del funcionamiento sea verdadera. Esos reproductores son los mejores precisamente porque no estaban hechos del mismo modo que los actuales y tenían un poco más de resistencia. Algo así como el Nokia 1100, podría decirse o al menos es lo que yo espero porque de verdad que la expresión en el rostro de la muchacha parece de puro nervio a diferencia de cómo sonaba antes de que esto pasase. Conecta los audífonos y maldice haciendo que yo haga una mueca pensando que no se escucha nada, pero al cabo de unos segundos indica lo contrario con alivio. —Genial— digo con una sonrisa al saber que no se ha roto. —Supongo que tendrás que arreglar la carcasa nada más— nada que un poco de pegamento o cambio no pudiese solucionar. En estos casos el famoso dicho de "lo que importa es lo de adentro" cobra más sentido que nunca aunque no se aplique a personas como es lo usual.

Cuando se presenta me doy cuenta lo poco cordial que me he mostrado, aunque ya no puedo remediarlo, pero sí hacer una presentación un tanto tardía.  —Makareta, que bonito nombre— digo con sinceridad antes de inclinarme para recoger lo que parecía ser un trozo de la cubierta, pero resultó ser parte de un bolígrafo roto de alguien así que me lo guardo para tirarlo en algún cesto. —No ha sido nada. De hecho, me alegro de que aún este funcionando— tal y como había pensando hace un instante, es algo importante para ella. Cierro mi bolso que ha quedado abierto cuando guardé el resto de boli y vuelvo la vista a la morena. —Yo soy Kayleigh y no te preocupes no ha sido nada— evito decir mi apellido porque siempre que me presento con el me siento muy James Bond al hacerlo logrando que me de el ataque de risa tonto al decirlo con su mismo tono.

Oh— exclamo cuando responde a mi pregunta. Me doy cuenta que la canción no me suena, pero si la banda. —Only you and you alone can thrill me like you do— canturreo siguiéndole el trocito de la estrofa. —¡Es una canción preciosa!— digo en referencia a la que conozco. —Y la que estabas cantando sonaba bonita, tienes bonita voz por cierto— reconozco por lo que había oído antes y ahora cuando ha cantado un poco.

Observo como baja y agradezco mentalmente eso para no andar con el cuello mirando mucho hacia arriba, aunque no es nada que un poco de yoga antes de acostarme no solucione. —Soy una docente en proceso— respondo algo tímida. —Estoy haciendo las prácticas en esta primaria y saliendo te escuché, aunque no fui la única porque tenías bastante público— repongo recordando el círculo de personas alrededor. —¿Tú estás esperando a que alguien salga de clases?— pregunto más que nada porque quizá espere a alguien que este en la misma clase de la que acabo de salir ahora mismo, aunque también está la posibilidad de que no.



pss:
 
Miembro Centaur

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
436

PB :
Emily Didonato

Apodo :
Kay

Nacionalidad :
Irlandesa

Pareja :
Pareja

Clase social :
Clase media

Carrera/ocupación :
Futura maestra

Frase corta :
Galway Girl

Dato 4 :
Hola, quiero tramas <3

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Makareta Brown el Jue Sep 14, 2017 9:11 pm

.






Maka asintió a lo dicho por la otra chica. Solo habría que cambiar la carcasa que ella mencionaba. Ciertamente, era un alivio. Parte de la asiática se decía que era perturbador estar platicando con aparente comodidad con la otra mujer. «Hipócrita. ¿Crees en el humano, pero no en la humanidad?», se preguntaba a veces, cada que trataba con personas de ese lugar. ¿Cómo podía sentir alivio o incluso gratitud ante cada acto terrorista que acontecía en la ciudad, y a la vez sentir afabilidad hacia las personas? Era un sentir altamente contradictorio y muy extraño, pero Maka no solía mezclar las cosas, una cosa era la sincera amabilidad que le provocaban quienes lo merecían y otra el instinto de supervivencia que se retorcía en sus entrañas. Por ese instinto de supervivencia había hecho cosas lamentables y lo peor era que no se arrepentía.

Pero la chica ante ella no parecía ser así, parecía más bien uno de esos ciudadanos que oían discursos políticos con la esperanza de que podía haber un mundo mejor. Y su lado pesimista no podía evitar fluctuar entre su negatividad y la positividad que se palpaba en el aura de la castaña—. Era el nombre de mi madre. También se llamaba Makareta —sonrió con un deje de nostalgia que apagó al siguiente segundo—. Es un gusto, Kayleigh —musitó con gracia, viéndole guardar un trozo de bolígrafo que le había visto recoger antes a su bolso—, y es bueno saber que te gusta coleccionar pedazos de bolígrafos. Déjame ver si tengo alguno para ti —hizo el ademán bromista de rebuscar en su mochila, riendo entre dientes y luego haciendo una venia a modo de disculpa, como era natural en su país de origen.

Posteriormente se encontraba cantando a dúo con la llamada Kayleigh, y se sintió como si estuviera en un karaoke. A veces como que se emocionaba al cantar y de ello resultaban sus mejores anécdotas—. Los inmortales 'Platters' —suspiró, antes de que llegara la oleada de vergüenza por el cumplido de la chica. Toda su vida había vivido cerca a personas que alababan para obtener algo a cambio, para conseguir algo. Veía esa realidad en el trabajo de su padre todo el tiempo, por ello el halago exagerado era algo que percibía a kilómetros de distancia. No obstante, cuando recibía un cumplido sincero realmente lo agradecía, así que debía verbalizar aquello—. Gracias. Aunque no estudio canto, es una de las cosas que más me gustan. Ayuda a despejarse y relajarse —sonrió, antes de arquear las cejas impresionada—. Wow, ¿te dedicas a la docencia? ¿Es cierto lo que dicen de los maestros? ¿Que desarrollan mucho la paciencia? —preguntó con curiosidad, para luego detenerse en seco. Decía que enseñaba en la primaria de esa escuela. Eso significaba que no había riesgo de que hubiera conocido alguna vez a su hermano—. Esperaba a alguien llamado Ranu Brown, pero parece que no vino hoy día —acomodó la mochila en su espalda, antes de llevarse ambas manos a los bolsillos—. Supongo que, ya que no pude hablar con él, debería irme. ¿Vas a tu casa? Tal vez queda de camino al hotel donde me estoy quedando —sugirió con ligereza, mientras terminaba de quitarse el polvo de la ropa.




My song of the 50's
My IDXMy Storyline

When you hold my hand...
I understand... the magic that you do...
You're my dream come true.
My one and only you.

Universitarios

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
83

PB :
SoYoung Kang.

Apodo :
Maka.

Nacionalidad :
Surcoreana.

Pareja :
Mi sexy sábana blanca.

Clase social :
Estudiante de Literatura.

Carrera/ocupación :
♪ Oh, yes, I'm the great pretender ♫

Frase corta :
Quien controla a otros es fuerte.

Dato 4 :
Quien se controla a sí mismo, poderoso.

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Kayleigh E. O'Donoghue el Mar Sep 19, 2017 6:16 pm

Suelto una carcajada cuando hace mención de mi aparente hobbie coleccionador. —Por favor, estoy a un pedacito más de completar mi colección. Eso si, tiene que ser uno verde— respondo como si estuviese hablando en serio y pienso que este sería un típico comentario del rubio hydra para hacerme reír o fastidiar, no sé como conseguía siempre hacer las dos cosas juntas. —No me gusta ensuciar así que me guardo cosas en el bolso para luego arrojarlas todas juntas en un cesto de basura— explico ante mi repentino acto de guardar objetos que no tienen ningún uso solos. Actualmente tengo el trozo de bolígrafo sumado a algunos panfletos y un dibujo de una estudiante, aunque este último irá a la nevera Centaurs porque es muy bonito y es uno de los primeros que recibo.

Cantar de forma desimprovisada me recuerda a las tardes en el Glee club antes de que cerrase, era muy entretenido poder improvisar y cantar con algunos compañeros. Como digo, una lástima que ya no esté en funcionamiento porque cada uno sacaba su potencial y cualquier tipo de timidez al cantar frente a los demás se desplazaba. —Cantar es muy bonito, sobre todo con canciones que tienen algún tipo de significado en cierto momento— agrego a sus palabras pensando que al pasar por algo similar a lo que dice la letra se canta con más sentimiento.  

¡Sí!— respondo con una sonrisa llena de orgullo. —Pues sí, sobre todo si se trata con niños pequeños que necesitan que uno tenga más paciencia porque desconocen más cosas que nosotros. Siempre nos dicen que no tenemos que olvidarnos de sembrar su curiosidad y no prohibirla— comento en referencia a una de las cosas que siempre hacen hincapié y que yo estoy de acuerdo. Eso de censurar las preguntas de los niños nunca me pareció bien en ningún ámbito.

Ranu. Ranu. Ranu. ¡Me suena mucho! —Yo lo conozco, bueno lo conocía cuando ambos íbamos al glee club— comento mientras acomodo mi bolso. —Voy para la casa de la fraternidad, sí. Es por esa dirección— señalo a nuestra derecha. —¿Por dónde está tu hotel?— quizá podemos ir medio camino juntas, la verdad es que no me molestaría. —Si lo ves dile que le envío saludos— traigo de nuevo el tema de su familiar porque me ocurrió lo mismo con la mayoría de los integrantes exceptuando a Eliza que la encontré nuevamente en la asociación de mascotas. —Cuando el club se disolvió no supe más de él— hice una pequeña mueca.



pss:
 
Miembro Centaur

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
436

PB :
Emily Didonato

Apodo :
Kay

Nacionalidad :
Irlandesa

Pareja :
Pareja

Clase social :
Clase media

Carrera/ocupación :
Futura maestra

Frase corta :
Galway Girl

Dato 4 :
Hola, quiero tramas <3

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Makareta Brown el Lun Sep 25, 2017 12:06 am

.






La respuesta de Kayleigh le hizo reír. No sucedía muy a menudo que la gente le siguiera el juego con las bromas, así que cuando aquello pasaba era todo un acontecimiento. La risa terminó apagándose cuando llegó la calma, sobre todo cuando la castaña explicó su proceder con los objetos. Maka le prestó atención, no solo impresionada por lo que oía sino asombrada. Esa no era una costumbre que muchas personas tuvieran. Incluso ella, siendo tan pulcra con esas cosas como un asiático lo era, no siempre se preocupaba por lo que dejaban los demás, solo por lo propio. No obstante, ella podía ser muchas cosas terribles, pero no era de las personas que se enojaban o sentían envidia cuando otros tenían una actitud mejor que ellas ante ciertas situaciones. A ella le alegraba que otros le sorprendieran en ese sentido, porque le hacía creer, aunque fuera por unos minutos, que no todo en el mundo se había echado a perder.

Me agrada la costumbre que tienes —dijo finalmente a la otra mujer, antes de asentir—; y sí, personalmente, las canciones que tengo como preferidas se deben a eso que mencionas. Tienen un significado en cierto momento —comentó, para luego oír la respuesta de Kayleigh ante su pregunta. Se notaba que adoraba hacer lo que hacía; era evidente en su sonrisa. Ese gesto le confirmó a Maka que hizo bien al estudiar literatura de cualquier forma. De haber estudiado ciencias políticas como deseaba su padre, la historia habría sido una muy distinta a la escrita ya. Asintió nuevamente ante lo que la adversa decía—. Entiendo. No creo que reprimir a un niño sea lo mejor. Si se les corta las alas, no podrán volar —musitó, segundos antes de que las palabras de la muchacha le hicieran contener la respiración.

¿Había dicho que lo conocía? ¿A su hermano? Maka le estudió con la mirada, escaneándola como lo haría una máquina de rayos X, desconfiada. Básicamente porque era algo demasiado bueno para ser verdad. «A qué extremo has llegado, que incluso esta leve referencia es algo demasiado bueno para ti», se burló su voz interna, hundiendo el dedo en la herida y retorciéndolo con saña—. Glee club —susurró. Sí, tenía sentido. Él soñaba con ser un cantante reconocido. Cuando Kayleigh mencionó lo del hotel recordó Maka a dónde se suponía que iría. Se había quedado cual zombie, de pie y sin moverse, pero al oír a su acompañante, se puso en movimiento con presteza, avanzando en la dirección que la castaña había indicado—. Mi hotel también queda por aquí. Está a unas cuadras de la universidad de Auckland, ¿te ubicas? —inquirió, antes de pensar unos segundos—. Dijiste 'fraternidad'. ¿De casualidad estudias en Auckland también? —guardó silencio un momento más, procesando lo que Kayleigh le había vuelto a decir de su hermano—. Tal vez busque algún taller de canto cuando le toque ingresar a la universidad —fue todo cuanto dijo, temiendo internamente al pensar algo: ¿qué sucedía si, cuando llegara el momento, su hermano decidía estudiar en Auckland también?



My song of the 50's
My IDXMy Storyline

When you hold my hand...
I understand... the magic that you do...
You're my dream come true.
My one and only you.

Universitarios

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
83

PB :
SoYoung Kang.

Apodo :
Maka.

Nacionalidad :
Surcoreana.

Pareja :
Mi sexy sábana blanca.

Clase social :
Estudiante de Literatura.

Carrera/ocupación :
♪ Oh, yes, I'm the great pretender ♫

Frase corta :
Quien controla a otros es fuerte.

Dato 4 :
Quien se controla a sí mismo, poderoso.

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Kayleigh E. O'Donoghue el Mar Sep 26, 2017 5:38 pm

No recuerdo muy bien desde cuando hago eso de meter cosas en mi bolso cuando las veo tiradas, pero ya es un hábito que tengo desde hace bastante. Creo que mi abuelo me inculcó eso de pequeña al estar preocupado por toda la basura y residuos que todo mundo deja por todas partes. Pienso que la próxima vez que lo vea o hable por teléfono con él le preguntaré si ha sido él o estoy alucinando. Seth a veces me transmite su memoria de pez porque antes yo recordaba mejor las cosas.

A mí me pasa que tengo canciones favoritas por momentos y luego dejan de serlo. O sea, tienen un lugar en mi corazón, pero como he pasado el momento ya no me identifico tanto— comento sabiendo que suena muy raro al decirlo en voz alta. Sacudo la cabeza y sonrío. —No sé si me estoy dando a entender— replico sintiéndome un poco tonta. Acabo por jugar con uno de los cierres de mi bolso para mantener mis manos haciendo algo como si eso me salvara de la pena. Afortunadamente, continuamos con la conversación de los niños y para mi sorpresa, Brown está de acuerdo conmigo. —Me alegra que pienses lo mismo porque me he topado con personas que creen lo contrario— hago una mueca y recuerdo la imagen de los dos padres con un par de tijeras cortando las alas de un pequeño niño triste delante de ellos que representaba a su hijo. Aún en pleno siglo veintiuno hay personas que obligan a sus niños a hacer lo que ellos quieren en lugar de dejar que exploren posibilidades e ideas por su cuenta.

Al parecer Ranu no había dicho a nadie que pertenecía al glee club sino  no me explico la sorpresa en la cara de la morena cuando hago mención de aquello. ¿Habré metido la pata? Dios, espero que no. —Claro, he pasado muchas veces por ahí— tanto para ir a clases como para volver a la fraternidad porque queda de paso. —Exactamente ¿tu también?— pregunto curiosa aunque supongo que sí, después de todo la mayoría de los habitantes del centro de la ciudad estudia ahí, aunque no conozco si Makareta está de paso, vive aquí o solo esperaba a Ranu. —¿Qué estudias?— añado a mi pregunta anterior
  
Comienzo a caminar ya sabiendo que vamos para el mismo lado, al menos me gano compañía tres cuartos de viaje a la fraternidad de regreso. Hago un ademán para que me siga. —Estudio ahí y estoy en la fraternidad Centaurs hace bastante poco— comento y sonrío porque fue una de las mejores decisiones que pude tomar a pesar de que al principio no estaba del todo segura. —iVaya, que bueno eso!— replico en cuanto escucho los planes de mi ex compañero. —Tiene muy bonita voz, ahora sé que es cosa de familia— sonrío alegrándome de no haber metido la pata y de que Ranu continuase perfeccionando su voz.


Última edición por Kayleigh E. O'Donoghue el Mar Oct 03, 2017 10:07 pm, editado 1 vez



pss:
 
Miembro Centaur

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
436

PB :
Emily Didonato

Apodo :
Kay

Nacionalidad :
Irlandesa

Pareja :
Pareja

Clase social :
Clase media

Carrera/ocupación :
Futura maestra

Frase corta :
Galway Girl

Dato 4 :
Hola, quiero tramas <3

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Makareta Brown el Vie Sep 29, 2017 10:01 pm

.






Asintió ante las palabras de Kayleigh, pintando una situación acorde en su cabeza. Empero, la siguiente frase de la castaña le hizo reír, ya que era una frase que ella misma solía usar cuando no estaba segura de haberse explicado bien; cuando pensaba que sus limitaciones para comunicarse libremente podían ser un obstáculo en lo que decía y cómo lo decía—. Creo que sí te das a entender; en todo caso, quedaría en mí entender o no lo que dices —musitó, como si con eso dijera que el problema, en caso de un malentendido, no estaría en Kayleigh, sino en sí misma—. Cuando la tormenta pasó, la canción tormentosa  trae afinidad y recuerdos, pero ya no tiene el impacto inicial, el que necesitábamos cuando atravesábamos la tormenta. ¿Algo así? —inquirió finalmente, buscando confirmación o negación de la otra chica.

Ante el próximo comentario, mostró más bien una sonrisa amarga. No, no le sorprendía que la chica se hubiera topado con personas que pensaran lo contrario. El mundo estaba lo suficientemente podrido como para que eso sucediera. La gente de su país de origen, por ejemplo, solía anteponer las tradiciones a las pasiones. Y de ahí venía la fama de frialdad que tenían muchas personas asiáticas. Las tradiciones eran importantes. El deber era importante. Aun así, la libertad también debía serlo, ¿o no? Debía haber un punto medio—. Siento que debe haber un equilibrio, que las personas deben ser libres de elegir a qué dedicar sus vidas y que, si eligen anteponer las decisiones de otros a las propias, también son libres de hacerlo —comentó, optando por dar un ejemplo puntual y sin apurar el paso, con calma—. Cuando mi madre optó por dejar su país y su familia por casarse con mi padre, usó mal su libertad de decisión. Se desvió demasiado de su cultura, de lo que era. Cuando mi papá optó por dedicarse a la política, se pegó demasiado a las tradiciones familiares. Fue al otro extremo. Cuando yo debía elegir, intenté mantenerme en el medio. No sé si lo hice bien —rió por lo bajo, antes de encogerse de hombros—. Como sea, sí sentí en determinado momento que me cortaban las alas, así que de primera mano puedo decir que es horrible cuando te las cortan, o cuando tú mismo te las cortas.

Se mantuvo pensativa unos segundos, recordando cómo se había auto-impuesto la misión que les arriesgó tanto a ella como a su hermano. Probablemente habría seguido con ese tipo de recuerdos naufragando en su testa, de no haber sido por las siguientes interrogantes de Kayleigh. Maka sonrió, asintiendo—. Sí, estoy en la misma universidad, soy estudiante de literatura —respondió, ya sabiendo qué estudiaba su interlocutora, aunque no pudo evitar arquear las cejas ante la mención de su fraternidad—. ¿Centaurs? He oído que hay fraternidades, sí. De momento, no me he interesado por ellas —admitió, sin detener sus pasos—, pero me gusta el nombre. Centauros, los que tienen el saber del hombre y de la bestia, los maestros Sagitario. ¿Por qué el nombre? ¿Tiene que ver con lo que mencioné o se debe más bien a que los fundadores son fans de las Crónicas de Narnia? —preguntó con tono bromista. La manera en que Kayleigh les había mencionado le hacía pensar que su fraternidad realmente era un grupo humano amistoso y genial, como esos que parecen más una familia que una fraternidad. Decidió enfocarse más en ese tema que en su hermano, acomodando las manos en los bolsillos de su chaqueta—. ¿Son los otros Centaurs buenos amigos? ¿Hacen travesuras y misiones, y cosas así? ¿Ritos de iniciación? —cuestionó con gracia, imaginando toda clase de rituales de fraternidades.



My song of the 50's
My IDXMy Storyline

When you hold my hand...
I understand... the magic that you do...
You're my dream come true.
My one and only you.

Universitarios

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
83

PB :
SoYoung Kang.

Apodo :
Maka.

Nacionalidad :
Surcoreana.

Pareja :
Mi sexy sábana blanca.

Clase social :
Estudiante de Literatura.

Carrera/ocupación :
♪ Oh, yes, I'm the great pretender ♫

Frase corta :
Quien controla a otros es fuerte.

Dato 4 :
Quien se controla a sí mismo, poderoso.

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Kayleigh E. O'Donoghue el Mar Oct 03, 2017 11:13 pm

Sonrío porque es agradable escuchar eso sobre todo cuando la mayoría de las personas suelen fastidiarse cuando no entienden algo al principio. Pero Makareta, además de entender lo que dije lo puso en una frase que me gustó bastante. —Mejor de lo que había pensado de hecho, me gusta la comparación— aunque en mi mente la tormenta está desprovista de viento porque arruinaría todo para mí. —Y cada vez que quieres recordar la tormenta escuchas esa canción— comento siguiendo la misma línea de tormentas que estableció la morena anteriormente. Hablando de esto recuerdo una canción en particular que puede que nunca quiera dejar de oír y eso es porque me recuerda mucho a mi madre, aunque si he de admitir que causa diferentes sensaciones en mí dependiendo el momento. La predominante siempre es una mezcla entre nostalgia y tristeza, pero en otros días también le sumo recuerdos bonitos.

Asiento sin decir nada a sus palabras porque estoy prestando atención a su historia y entiendo lo que dice. —A mí me gusta quedarme en un punto medio, aunque a veces en la balanza te caes un poco para los costados, pero lo importante es saber como volver al punto de equilibrio en el que estabas— digo aunque me quedo pensando en lo que dice de su padre. —Yo vine aquí a Nueva Zelanda y aunque estoy a gusto y me siento cómoda a pesar de todo no me olvido de las cosas que viví en mi país y sigo las mismas tradiciones a pesar de estar lejos— ya que estábamos hablando de las diferentes culturas yo siempre opino que no hay que olvidarse de dónde vienes. —Yo creo que es peor cuando te autosaboteas, sí— agrego con una mueca pensando en las ocasiones en las que yo misma podé mis alas como si fuesen un arbusto desprolijo, pero cuando lo hice no era consciente de ello.

Qué bonita carrera— me sincero al escuchar su respuesta. —Esa era mi segunda opción, pero al final me decanté por la enseñanza a los niños— admito porque estuve dándole muchas vueltas al asunto antes de terminar mis estudios secundarios, pero no me quejo de mi elección porque me gusta mucho la carrera que escogí. Además ¿quién dice que en un futuro no pueda estudiar literatura también? Se vale soñar ¿verdad? Aunque para eso debo pensar en un tener una economía estable lo que supone un trabajo en el que tenga buena paga o alguna beca. 

Su pregunta me hace reír no por lo que ha dicho sino porque no tengo la más pálida idea del por qué del nombre de mi fraternidad. —¿Sabes algo? No tengo idea— confieso entre risas. —Pero son dos hipótesis bastante viables, aunque me gustaría más que fuese por la primera que has dicho— me acomodo el bolso mejor sobre el hombro. —Tengo tarea para cuando llegue, preguntaré si alguno sabe por qué nos llamamos así— me ha dado curiosidad, no voy a mentir. Y en mi defensa soy un poco novata así que tampoco es que me sienta mal por no saberlo. 

Son buena gente. Me hicieron sentir muy a gusto cuando vine a Auckland y sí, solemos hacer cosas juntos aunque el más travieso de todos es mi compañero de habitación Seth— comento recordando las ocasiones en las que hace alguna de las suyas. —Y la última misión, por así decirlo, fue una manifestación. En realidad fue algo nuevo para nosotros porque nunca habíamos hecho algo así— no era nuestro estilo, pero no podíamos quedarnos de brazos cruzados ante esa situación. —Y fallamos porque se cerró el paso a refugiados aunque protestamos en contra— expliqué recordando la experiencia que tuvimos en conjunto con la fraternidad hermana Hydras.



pss:
 
Miembro Centaur

avatar
Ver perfil de usuario
Monedas :
436

PB :
Emily Didonato

Apodo :
Kay

Nacionalidad :
Irlandesa

Pareja :
Pareja

Clase social :
Clase media

Carrera/ocupación :
Futura maestra

Frase corta :
Galway Girl

Dato 4 :
Hola, quiero tramas <3

Volver arriba Ir abajo

Re: Libre — The Great Pretender.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Auckland

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.